viernes, 29 de enero de 2010

Protesta

¿Y si no me importara nada?
Es el destino. No hay salida.
Debo resignarme. Me tocó.
Así sería de cualquier modo.
Cerrar los ojos, dejarme llevar, esperarlo todo.
Mi cuerpo protestó. Muchas cosas dentro de él,
recuerdos, sensaciones,
parecieron despertar con violencia.
Mis venas, mis músculos, mis células, mi piel,
como seres que me sentían caer,
se hicieron una voz de protesta,
gritando a coro: ¡queremos vivir!
Y la protesta me ganó, se hizo mía.
Y era yo quien gritaba: “¡No, no quiero morir!”

                                        Edmundo Valadés.

domingo, 24 de enero de 2010

Permanece a mi lado

Permanece a mi lado, cuando se apague mi luz,
y la sangre se arrastre y mis nervios se alteren
con punzadas dolientes.
Y el corazón enfermo
y las ruedas del tiempo giren lentamente.

Permance a mi lado, cuando a mi fragil cuerpo
le atormenten dolores que alcanzan la verdad.
Y el tiempo maniaco siga esparciendo el polvo.
Y la vida furiosa siga arrojando llamas.

Permanece a mi lado, cuando vaya apagándome.
Y puedas señalarme el final de mi lucha.
Y el atardecer de los días eternos
en el bajo y oscuro borde de la vida.

Permanece a mi lado, cuando el camino se acabe.
Y lo recorrido no sea más que un recuerdo,
un instante suspendido en el tiempo, en la eternidad.
Y la verdad me alcance, y la verguenza se rinda.

Permanece a mi lado, cuando todos se hayan ido.
Y la soledad me amenace,
y la oscuridad me envuelva.
Cuando el sonido de tu voz sea el último nexo con la vida.
Y tus ojos me miren y tus labios me besen.

Permanece a mi lado, cuando la vida me deje,
y no pueda cantar, y no pueda gritar.
Cuando las olas del mar no me lleguen
y la brisa desprenda la verdad de mis días.

Permanece a mi lado, cuando todo parezca sucumbir al hastío.
Y el tedio se canse y la esperanza no nazca.
Y la música se ahogue, callada, lenta, mojada,
en mi burlada garganta.

Permanece a mi lado para no perderte ahora,
para quererte siempre, y así protegerte
de la llama incandescente que derriba las puertas
y aplasta las vidas, dejandolas muertas,
en espantosa huida.    
                
                                   Alfred Lord Tennyson

viernes, 8 de enero de 2010

GATA


Deseo estar en tu luz y volver a ti.
Cuánto tiempo mujer he de esperar,
para poder observar otra vez tus bellos ojos,
para perderme en aquella sonrisa tuya.

Princesa felina, precioso recuerdo del ayer;
me hace temblar una nueva ilusión,
de coger tu mano otra vez,
de escuchar el susurro de tu voz.

Te rescataré del mundo helado que habitas.
Yo te ofrezco el fuego de mi universo.
No tardes esta vez, vuelve pronto doncella inquieta
a llenar este vacío, para esconderme entre tu piel.

La inmesidad del espacio que hoy nos separa,
la he convertido en nada.
La he cambiado por esperanza.

lunes, 4 de enero de 2010

Olvídate de mí

Desearía haberme quedado y haber hecho muchas cosas.
Me fui por esa puerta como un niño asustado.
Y volví hasta la hoguera intentando vencer mi humillación.
Dijiste: "Pues vete". Con mucho desdén sabes.
Ya no importa si los sientes, ya sucedió.
Volveré a fingir que tuvimos una despedida.

sábado, 2 de enero de 2010

Qué difícil



Hoy más que nunca me aprisiona el deseo de estar juntoa ti.
Un instante sería eterno, pero la esperanza ha oscurecido,
su color se ha degradado y ha envuelto mis sueños.
Y el tormento del pasado viene y hiere más.
Que difícil olvidarte, lo sé
Que difícil sacarte de mi ser.
Dónde estás. Me destruye el inventarte entre las sombras.
Quiero encontrarte en otros ojos y es absurdo. Dónde vas.
Un corazón marchito es lo único que quedó después de todo.
Hasta cuándo habré de soportar.

te perdono


Puedo perdonarte todo, quizás sí, quizás lo único que no te perdone es haberte rendido...junto conmigo.
Y no puedo dejar de sufrir. Perdóname, no soy tan fuerte como creí...