Hoy he sentido vida mía
la caricia de tu voz
llegó a mí como una brisa;
con la tierna melodía
del sonido de tu risa.
Ahora estoy encadenado
a tu voz, a tu presencia.
Voy queriendo lentamente
que tu piel sienta lo mismo,
que tu amor sea más fuerte.
Convertida ahora en mi ángel,
estás muy dentro de mi ser.
Has inundado de ilusión,
con tu voz dulce y serena,
el latir de mi corazón.

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