Si te deleitas con el tiempo,
te permito que lo envuelvas.
Seré paciente hasta que llegues otra vez.
Imagino que tú por las noches extrañas lo mismo,
que en el pecho sientes aquel vacío,
por impedir que te vuelva a ver.
Pero nada de eso ha disminuido
un poco el sentimiento hasta hoy.
Aún siento tu presencia a pesar de la distancia.
Aunque para que estés bien,
yo deba continuar huyendo.
Si algo todavía existe en ti,
de lo que fue tan sincero en el ayer.
No importa quién esté ahora a tu lado.
Seguro que seguirás sonriendo
y yo permaneceré lejos.
viernes, 23 de julio de 2010
viernes, 2 de julio de 2010
Precisamente ahora
Precisamente ahora, te apareces otra vez invadiendo mi vida. Tus formas son las mismas, tu mirada sigue siendo cruel. Has llegado con retraso y no me sorprende, ahora vienes con tu luz.
Hoy tenemos compañía, otras manos que coger. Jugamos a creernos completos, que todo nos va bien. Y todo esto tan sólo por no guardar la esperanza, por desesperar. Por olvidarnos de los sueños, y temerle a la soledad.
Ahora es tarde para cruzar nuestras miradas, para reconocernos en las sombras. Y maldigo estos momentos, este lugar, porque te encuentro tarde otra vez.
Me he cansado de inventarte dentro de mis fantasías, me he cansado de extrañarte, de no tenerte. He andado muchos caminos con la ilusión de poder verte y me he hundido en el vacío. Hasta el punto que la confusión ha hecho que dé pasos equivocados, que busque compañía sin importarme el amor.
Horrorizado con la idea de ver pasar el tiempo y permanecer solo, me convencí que la razón puede más que el corazón. Y los que están ahora con nosotros no son culpables de nada, culpa tiene el destino que nos vuelve a juntar en un momento desacertado.
Quisiera escaparme de todo esto, quisiera borrar la memoria de una vez, hacerme la idea de que fue un mal sueño y que no eres real, que eres sólo parte de mi imaginación.
Ahora es tarde para cruzar nuestras miradas, para reconocernos en las sombras. Tal vez en el futuro, podamos olvidar y morir sin tener que arrepentirnos.
Hoy tenemos compañía, otras manos que coger. Jugamos a creernos completos, que todo nos va bien. Y todo esto tan sólo por no guardar la esperanza, por desesperar. Por olvidarnos de los sueños, y temerle a la soledad.
Ahora es tarde para cruzar nuestras miradas, para reconocernos en las sombras. Y maldigo estos momentos, este lugar, porque te encuentro tarde otra vez.
Me he cansado de inventarte dentro de mis fantasías, me he cansado de extrañarte, de no tenerte. He andado muchos caminos con la ilusión de poder verte y me he hundido en el vacío. Hasta el punto que la confusión ha hecho que dé pasos equivocados, que busque compañía sin importarme el amor.
Horrorizado con la idea de ver pasar el tiempo y permanecer solo, me convencí que la razón puede más que el corazón. Y los que están ahora con nosotros no son culpables de nada, culpa tiene el destino que nos vuelve a juntar en un momento desacertado.
Quisiera escaparme de todo esto, quisiera borrar la memoria de una vez, hacerme la idea de que fue un mal sueño y que no eres real, que eres sólo parte de mi imaginación.
Ahora es tarde para cruzar nuestras miradas, para reconocernos en las sombras. Tal vez en el futuro, podamos olvidar y morir sin tener que arrepentirnos.
jueves, 1 de julio de 2010
Mujer de sueños
Como vamos, sobrevivo
con tus manos en mi piel.
Como vamos, no termino
de aprenderte a querer.
Es por eso vida mía
que no quiero recordar.
Es por eso que hoy mujer
ya no hay más oscuridad.
Como vamos, imagino
que podremos soportar,
tal vez un tiempo ajeno,
tal vez un golpe más.
Si en el tiempo me desvío,
sabes bien que al despertar,
otra vez después del frío,
a tu lado voy a estar.
Como vamos, mujer,
moriremos en un sueño.
Y en el vaho del destino
seguiremos juntos.
con tus manos en mi piel.
Como vamos, no termino
de aprenderte a querer.
Es por eso vida mía
que no quiero recordar.
Es por eso que hoy mujer
ya no hay más oscuridad.
Como vamos, imagino
que podremos soportar,
tal vez un tiempo ajeno,
tal vez un golpe más.
Si en el tiempo me desvío,
sabes bien que al despertar,
otra vez después del frío,
a tu lado voy a estar.
Como vamos, mujer,
moriremos en un sueño.
Y en el vaho del destino
seguiremos juntos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)