Precisamente ahora, te apareces otra vez invadiendo mi vida. Tus formas son las mismas, tu mirada sigue siendo cruel. Has llegado con retraso y no me sorprende, ahora vienes con tu luz.
Hoy tenemos compañía, otras manos que coger. Jugamos a creernos completos, que todo nos va bien. Y todo esto tan sólo por no guardar la esperanza, por desesperar. Por olvidarnos de los sueños, y temerle a la soledad.
Ahora es tarde para cruzar nuestras miradas, para reconocernos en las sombras. Y maldigo estos momentos, este lugar, porque te encuentro tarde otra vez.
Me he cansado de inventarte dentro de mis fantasías, me he cansado de extrañarte, de no tenerte. He andado muchos caminos con la ilusión de poder verte y me he hundido en el vacío. Hasta el punto que la confusión ha hecho que dé pasos equivocados, que busque compañía sin importarme el amor.
Horrorizado con la idea de ver pasar el tiempo y permanecer solo, me convencí que la razón puede más que el corazón. Y los que están ahora con nosotros no son culpables de nada, culpa tiene el destino que nos vuelve a juntar en un momento desacertado.
Quisiera escaparme de todo esto, quisiera borrar la memoria de una vez, hacerme la idea de que fue un mal sueño y que no eres real, que eres sólo parte de mi imaginación.
Ahora es tarde para cruzar nuestras miradas, para reconocernos en las sombras. Tal vez en el futuro, podamos olvidar y morir sin tener que arrepentirnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario